Te presentamos el testimonio de Alexis y Ana, un matrimonio joven con pocos años de casados y su experiencia de la búsqueda de ser padres:


Alexis:  Ana y yo nos casamos el 04 de Junio de 2011, con la firme decisión de formar una familia cristiana basada en el amor y el respeto. Ya desde ese momento decidimos buscar agrandar la familia lo más rápidamente posible, sobre todo “apretados” por la edad de Anita que, si bien no era para preocuparse, ya estaba acariciando los 40.

Unos meses antes de casarnos yo había asistido a ver al Dr. Brugo, reconocido ginecólogo y andrólogo, más que nada por una afección que había tenía de muy chico y que a mí me tenía algo preocupado. De antemano podía llegar a ser una dificultad al momento de querer tener un hijo. Esto nunca se lo había dicho antes a Ana pero lo hice más que nada porque no quería tomar ese paso tan importante sin darle la posibilidad a ella de que decidiera estar conmigo sin que supiera que yo tenía algún problema de ese tipo, en ese momento me pareció lo más correcto. El Dr. Brugo me mandó a hacer unos estudios que dieron como resultado que lo único que podría llegar a complicarme era una escasa movilidad de mis espermatozoides que se solucionaba tomando por un tiempo ácido fólico: Pero por otro lado, y sabiendo la edad de mi muer, me pidió tener una charla con los dos en su consultorio.

Ana: Cuando fuimos a verlo juntos, el Dr. Brugo nos dijo que si estábamos pensando tener un hijo teníamos que apurarnos porque mi edad era un tema “delicado”, y que fuéramos pensando en que tal vez lo mejor sería empezar a pensar en un tratamiento de fertilización de alta complejidad dado que en un par de años, mis óvulos fértiles no serían tantos como para hacer este proceso. Recuerdo que mucha atención no le presté al doctor, más tarde Ale me dijo que había sentido algo de preocupación al escuchar al medico pero que también le pareció muy “mercantilista” al hablarnos así del tema cuando aún no habíamos probado naturalmente buscar nuestro bebe. Recuerdo además que en esa oportunidad andábamos con la ansiedad de los preparativos del casamiento así que mucho más no hablamos del tema, es más no fuimos más a verlo, tomando la decisión de hacer la búsqueda natural una vez pasada la boda.

Alexis: Y así llegó el gran día; la iglesia, la fiesta, la noche de bodas, poco a poco nos fuimos olvidando del problema que nos había comentado el Dr. y empezamos nuestra búsqueda, relajada, para concebir. Decidimos que el mejor método sería el de calcular la fecha (o fechas) más fértiles en función a los ciclos de Anita.

Fuimos de luna de miel a Europa, que más que luna de miel fue un rally de un país a otro (cruzamos por Italia, Francia y España en tan sólo 3 semanas) y, si bien seguíamos en la búsqueda, la verdad que el cansancio muchas veces podía más que nuestros deseos.

Ana: A principios de noviembre tuve que viajar de emergencia a Pinamar donde viven mis padres, mi papa había sufrido un ACV y pasó unos largos días de internación por complicaciones de su diabetes que culminó con la posterior colocación de un marcapasos. Si bien yo trabajo de temporada administrando el hotel que ellos tienen en la costa, todo esto adelanto mi viaje 2 meses con lo cual estuve separa de Ale unos cinco meses. Recuerdo que en ese momento decidimos que él iba a viajar fin de semana por medio y, tal vez, alguno más si caía la fecha fértil en algún fin de semana intermedio. Con gran esfuerzo Ale hizo esos viajes varias veces muy cansado pero pensando siempre en la época del mes en la que teníamos que estar juntos. Igualmente, con el estrés de la temporada (el trabajo en un hotel de temporada es corto pero muy intenso) y el cansancio de Alex luego de los largos viajes no fueron de gran ayuda para nuestro más ferviente deseo de quedar embarazados.

Alex: Recuerdo que yo muchas veces me enojaba conmigo mismo por no poder estar en “ese día indicado” y a veces con Ana porque “no había hecho el test de fertilidad” (el llamado Eva-Plan que indica cuándo la mujer está en su momento de ovulación). Otras veces me desesperanzaba porque justo la fecha fértil caía entre semanas y yo no estaba acompañando a mi mujer o porque las pruebas del test no arrojaban ningún resultado si bien estábamos en fecha… Los viernes llegaba cansado después de haber trabajado 9 o 10 horas, haber tenido que soportar el embotellamiento de la salida de la capital (que en temporada es fatal!!!) y llegar de madrugada; todo para poder estar junto a mi mujer.

Ana: La temporada pasó y nosotros seguíamos sin novedades, yo terminé muy cansada y pensamos que el bebe no llegaba por todo este estrés y la falta de estar físicamente juntos. Así que de regreso a Buenos Aires, allá por el mes de marzo, empezamos poco a poco a buscar,  ahora sí, a conciencia. Pero los meses empezaron a pasar y nada y eso que ya estábamos descansados, por primera vez conviviendo juntos en nuestra casa.

Comenzamos a consultar a otros médicos especialistas en fertilidad y a hacer estudios más y más específicos. Actualmente los médicos nos han aconsejado buscar otros métodos para quedar embarazados porque “el tiempo apremia” y desde ese momento estamos cumpliendo con todas las indicaciones y métodos médicos que nos vienen aconsejando.

Sinceramente nosotros estamos poniendo todos los medios humanos para concebir, sin embargo, en todo este proceso nunca dejamos de rezar y pedir todos los días por este “milagro”. Queremos tener un bebe y le pedimos a la Virgen que interceda para que Dios nos conceda esta gracia. No perdemos la esperanza ni la Fe aunque es cansadora la lucha. Fuimos a ver al Padre Ignacio varias veces, vamos a Misa ala Virgen Desatanudos y el 31 de agosto iremos ala Fiesta de San Ramón Nonato. Tenemos la firme convicción de nunca dejar de pedir por nuestro bebe sin olvidar que siempre es un regalo que Dios nos brinda. Toda esta lucha también nos fortalece porque empezamos a ver todo lo bueno que tenemos en nuestra vida y nos ayuda a ser mas comprensivos entre nosotros y a tener mas empatía con otra gente que sufre.

Desde hace un par de meses, también hacemos terapia de pareja para ver como sobrellevar las tensiones y el estrés que conlleva nuestra complicada búsqueda.

Alex: Por todo esto, siento que estamos pasando por una de las experiencias más difíciles que una pareja pueda vivir: la búsqueda del hijo que no llega. Pese a que estamos poniendo todos los medios tanto médicos, psicológicos y espirituales.

Ana: A mi se me vienen a la cabeza un montón de miedos y desilusiones. Miedo a que no se nos de y que por eso Ale no me quiera o no me apoye con esta dificultad. Y también siento dolor por no haber podido buscar un bebe a una edad mas temprana, o por sentir que soy yo la que tiene la “dificultad” por cualquier motivo a demás de mi edad.

Alex: Yo a veces siento que, si bien tengo que ser el fuerte de la pareja, que no debo mostrar flaquezas o tristeza por la tan prolongada espera, no puedo hacerlo sólo. Algunas veces he llorado en la ducha, he rezado a solas sin que nadie me viera en el trabajo, en mi casa, en el auto para recuperar fuerzas, entregarme a Dios y no abandonarme a la desesperación de la tan esperada noticia que, por ahora, no llega.

Ana: Pero esta búsqueda también nos está acercando cada día más, porque cada uno quiere que el otro no sufra, porque nos amamos y nos vamos dando cuenta que cuanto más nos ocupamos del otro, nos cuidamos más y tratamos de ser más felices con las pequeñas cosas que compartimos día a día sin pensar tanto en la búsqueda. De esa manera se nos hace más fácil sobrellevar la dificultad de este momento.

Alexis: De apoco nos vamos dando cuenta que la familia ya la formamos nosotros cuando dimos el sí ante Dios en la Iglesia, y que el hijo es un regalo de Dios nos dará por añadidura cuando Él así lo designe. Un hijo no es la condición para ser más felices y plenos en nuestra pareja, sino más bien, la consecuencia de ese amor que ponemos en todo lo que hacemos juntos, el uno junto al otro, enriqueciendo nuestro Hogar.

Ana: De esa forma, brindándonos mutuamente cariño, hacemos que nuestra vida se llene de esperanza y nos sea más fácil sobrellevar esta y todas las futuras dificultades que puedan sobrevenir, siempre apoyándonos en la Fe, la Gracia de Dios, la intercesión dela Virgen María y todos los santos que alumbran este camino que hemos emprendido hace ya más de un año con Ale: Una Nueva Familia Cristiana.

Ana y Alexis.-